El transporte público en Bogotá es una odisea, el transmilenio es una buena alternativa, pero se ve y se oye de todo.
Se ve al descarado que arriesga todo por atravesar la Avenida El Dorado, en el momento justo para montarse por la ultima puerta del biarticulado, se ve también a la pareja de enamorados que no se esperan a llegar a su destino para demostrarse su amor mediante besos sonoros y hasta algo de "toqueteo", se ve al estudiante que repasa sus notas para el parcial y el pobre individuo que va con tanto agotamiento que inicia un proceso de "pesca " con la cabeza en medio de su sueño profundo.
También se oyen historias de todos los matices. Una muchacha que le va contando con lujo de detalles a su compañera las últimas diferencias con su mama y sus ultimas discusiones producto de quien sabe cuantas causas acumuladas. El sobrino que habla con su tío para definir cuál es su mejor futuro recibiéndole los concejos correspondientes y peor aún! se oye al inconsciente que se cree en su habitación o en un parque o en el estadio y contesta su celular a grito herido con carcajada y todo, no se si llamando la atención o simplemente creyéndose dueño del entorno y la privacidad de los demás.
Lo cierto es que todo esto sucede en un espacio y un tiempo reducido, cantidades de pasajeros apretujados como animales en el transporte público que ha sido ejemplo para otras ciudades, con un conductor que como mago trata de manejar y de esquivar los huecos (cráteres) de la ruta y, Si logras ir sentado, recibes el impacto de las troneras de la calle en la cadera debido a la transmisión directa del hueco con la silla sin acolchar disponible.
Por ultimo, en la estación, puedes comprar maní o en los peatonales de acceso puedes comprar Cd's, DVD's, muffins o cualquier detalle para llevar de recuerdo.
@alejgarcian

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