jueves, 9 de abril de 2015

Transmilenio...


El transporte público en Bogotá es una odisea, el transmilenio es una buena alternativa, pero se ve y se oye de todo.

Se ve  al descarado que arriesga todo por atravesar la Avenida El Dorado, en el momento justo para montarse por la ultima puerta del biarticulado, se ve también a la pareja de enamorados que no se esperan a llegar a su destino para demostrarse su amor mediante besos sonoros y hasta algo de "toqueteo", se ve al estudiante que repasa sus notas para el parcial y el pobre individuo que va con tanto agotamiento que inicia un proceso de "pesca " con la cabeza en medio de su sueño profundo.

También se oyen historias de todos los matices. Una muchacha que le va contando con lujo de detalles a su compañera las últimas diferencias con su mama y sus ultimas discusiones producto de quien sabe cuantas causas acumuladas. El sobrino que habla con su tío para definir cuál es su mejor futuro recibiéndole los concejos correspondientes y peor aún! se oye al inconsciente que se cree en su habitación o en un parque o en el estadio y contesta su celular a grito herido con carcajada y todo, no se si llamando la atención o simplemente creyéndose dueño del entorno y la privacidad de los demás.

Lo cierto es que todo esto sucede en un espacio y un tiempo reducido, cantidades de pasajeros apretujados como animales en el transporte público que ha sido ejemplo para otras ciudades, con un conductor que como mago   trata de manejar y de esquivar los huecos (cráteres) de la ruta y, Si logras ir sentado, recibes el impacto de las troneras de la calle en la cadera debido a la transmisión directa del hueco con la silla sin acolchar disponible.

Por ultimo, en la estación, puedes comprar maní o en los peatonales de acceso puedes comprar Cd's, DVD's, muffins o cualquier detalle para llevar de recuerdo.

Maní para la venta!



@alejgarcian


viernes, 13 de febrero de 2015

BOGOTÁ..... Mi percepcion del Día sin Carro

Tome la decisión de cumplir con mi deber ciudadano y el día sin carro fui y regresé a la oficina en bicicleta.

Fue una experiencia agradable y a la vez decepcionante, mas lo segundo que lo primero.

Agradable porque se hace un ejercicio matutino, que en Bogotá no es muy fácil de lograr, ya que de querer hacerlo deberá ser muy de madrugada para lograr llegar a tiempo a la oficina. Y lo agradable quedó ahí. No logré encontrar nada mas para calificar la experiencia como agradable.

Decepcionante por muchas razones, de las cuales quiero hacer unos pequeños apuntes.

Existe una ciclo ruta casi ininterrumpida desde la casa hasta la oficina, pero sobre ella misma hay miles de obstáculos. Se encuentran postes de iluminación publica atravesados, arboles que dejan caer sus ramas o peor aun sus troncos sobre la vía, huecos que convierten la vía en un peligro mayor que transitar sobre la calle con los carros y otros.

Estos obstáculos se complementan con los generados por los transeúntes y habitantes que piensan que las ciclo rutas fueron construidas para depositar las bolsas de basura antes de que las recoja el servicio de recolección municipal. Algunos puntos son el parqueadero preferido de los conductores que abusan del tamaño de sus vehículos para obstruir la vía de quienes por diferentes motivos deben utilizar las bicicletas.

Por la imposibilidad de transitar seguro por las ciclo-rutas, tome la decisión de rodar por la calle, era el día sin carro y sin moto, pero la invasión de taxis, buses y motos sobre la vía me preocupó mas.

Los conductores de buses piensan que sus "cafeteras", que producen mas contaminación que cualquier otro, son las propietarias de las vías aprovechando su tamaño; entonces pensar transitar como ciclista en la ruta recibiendo la "producción de polución" de estas, es un atentado contra la salud.

Los conductores de taxis, - que siempre han pensado que son los dueños de las vías, porque hacen lo que quieren, paquean donde quieren sin tener la precaución de indicar su próxima parada y demás abusos-, se ofenden al ver sobre la ruta a una bicicleta que puede rodar mas rápido que ellos en los interminables trancones, entonces ver una bicicleta les genera la tentación de "tirarle el taxi encima" y si no pueden hacerlo, entonces se pegan a pitar.

Y por ultimo, las motos. El día sin carro y sin moto estuvo lleno de motos. Cuantos mensajeros tiene esta ciudad que había motos de todos los cilindrajes?. En realidad no fueron muchas las motos, pero si un numero considerable.

Ya para terminar, tuve la oportunidad de estrenar la nueva ciclo-ruta de la calle 142 entre la autopista y la Av. 19 y me encontré allí con una vía que esta bloqueada al término de la misma en el oriente sin opción de conectar a la ciclo-ruta de la Av. 19. Inexplicable.





P.D.- Tratar de caminar sobre las vías peatonales (andenes) es un atentado contra los transeúntes, también están llenas de huecos, las baldosas están levantadas y son una oportunidad única para tropezarlas, cuando llueve, sus baldosas parecen enjabonadas y están totalmente desniveladas.