viernes, 28 de junio de 2013

Cartagena 2.

Finalmente si aproveche la oportunidad de dar una vueta por el centro histórico y las cosas si cambiaron. Está en un estado de conservación bueno con fachadas bien pintadas, bien decoradas, invadido de comercio pero afortunadamente comercio formal, con espacios recuperados y en general limpio. 

En la plaza de Bolívar localizada justo enfrente del palacio de la inquisición hay una avalancha de pensionados (espero que lo sean, porque si no, serían desempleados que esperan que allí los busquen para contratarlos), y curiosamente sólo se me acerco un único vendedor a ofrecerme puros cubanos, eso si, "originales".

Por demás, fue una experiencia más agradable que la de anoche, aunque me queda aún el sin sabor de los paisanos q no les importa dejar donde les parezca el vaso desechable del tinto, porque el tinto es "pa la calor".



Los turistas no han dejado de tomarse la foto con "Gertrudis" la escultura de la gorda desnuda del maestro Botero, eso si con una mano en la nalga o en una teta, tal parece que si no la ponen allí, las fotos no quedan bien. Ver link http://www.caracol.com.co/noticias/actualidad/gorda-de-botero-muy-acariciada-en-cartagena/20000425/nota/22685.aspx


La plaza de la alcaldía y la muralla contigua las vi muy bien, limpias, ordenadas, recuperadas; los vendedores ambulantes están organizados y ya no mendigan las ventas, como los conductores de servicio público y contrario a lo que vi ayer, parece que en el centro histórico no va a haber elecciones, ni una sola imagen, ni un afiche o publicidad electoral, que extraño.

Ya para terminar, el aeropuerto efectivamente continúa en remodelación, pero ya es un sitio decente aunque no parece que fuera un aeropuerto internacional,  el servicio de internet inalámbrico me abordó antes de que decidiera conectarme, excelente. Sin embargo el acceso sigue siendo caótico 

Ahhhh,  y lo mejor de todo, en el aeropuerto SI hay señal de "Claro" para el celular, contrario a lo que me paso en el Puente Aéreo en Bogotá, donde por más que le di la vuelta a la sala de abordaje no pude ni siquiera hacer una llamada por celular, me toco casi que interrumpir el tráfico aéreo para lograr avisar, "estoy bien ya me voy a embarcar".





jueves, 27 de junio de 2013

Cartagena.........

Tuve la oportunidad de volver a Cartagena luego de unos años de haber vivido aquí y otros tantos sin venir, y Cartagena es la misma, no ha cambiado........

La gente de aquí no respeta su ciudad, se toman un café y sin ningún escrúpulo botan el desechable al piso, los conductores de los buses y taxis y peor aún los de los moto taxis van por sus habituales rutas mendigando pasajeros con el pito, anunciando a todos los transeúntes que van vacíos y ávidos de transportar un pasajero y con su mejor arma, el pito.

La carrera primera de Bocagrande esta saturada de paisanos con un amago de pancarta, en cada esquina más grande que en la anterior que ofrece : "APARTAMENTOS", al igual que los anteriores, mendigando sus clientes, lanzándose sobre los carros que por allí transitan.

Ahora en temporada preelectoral se ven invasiones de publicidad política que ni siquiera deja descansar en paz al fallecido alcalde Campo Elías (QEPD), porque, según la publicidad tipo graffiti "Campo Elías vive".

Las mismas mujeres ofreciéndose sobre la calle de la Media Luna, que al igual que los anteriores,continúan mendigando clientes.

A pesar de todo, se dejan ver algunos cambios, cambios en la infraestructura habitacional. Bocagrande está invadida de mega edificios algunos habitados, otros en construcción, pero todos muy modernos escondiendo y absorbiendo las antiguas construcciones.

Ah, la gran mega obra de transcaribe sigue a medias, con estaciones nuevas pero al mismo tiempo aparentan ser viejas, solo por la falta de uso.

Me llamó mucho la atención la obra en los alrededores de la India Catalina, parece que quedo bien, pero sólo la vi en la noche y de paso desde el aeropuerto, que cabe mencionar continúa en su eterna remodelación.

 Para terminar, solo logré estar en Cartagena, o más bien en sus calles una hora y media y en ese escaso tiempo me di cuenta de lo que describo aquí, y fue en horas de la noche por lo cual pienso que mi impresión mañana que la vea nuevamente con otros ojos y durante el día mi impresión pueda cambiar, es decir, pueda empeorar.