Fue una experiencia agradable y a la vez decepcionante, mas lo segundo que lo primero.
Agradable porque se hace un ejercicio matutino, que en Bogotá no es muy fácil de lograr, ya que de querer hacerlo deberá ser muy de madrugada para lograr llegar a tiempo a la oficina. Y lo agradable quedó ahí. No logré encontrar nada mas para calificar la experiencia como agradable.
Decepcionante por muchas razones, de las cuales quiero hacer unos pequeños apuntes.
Existe una ciclo ruta casi ininterrumpida desde la casa hasta la oficina, pero sobre ella misma hay miles de obstáculos. Se encuentran postes de iluminación publica atravesados, arboles que dejan caer sus ramas o peor aun sus troncos sobre la vía, huecos que convierten la vía en un peligro mayor que transitar sobre la calle con los carros y otros.
Estos obstáculos se complementan con los generados por los transeúntes y habitantes que piensan que las ciclo rutas fueron construidas para depositar las bolsas de basura antes de que las recoja el servicio de recolección municipal. Algunos puntos son el parqueadero preferido de los conductores que abusan del tamaño de sus vehículos para obstruir la vía de quienes por diferentes motivos deben utilizar las bicicletas.
Por la imposibilidad de transitar seguro por las ciclo-rutas, tome la decisión de rodar por la calle, era el día sin carro y sin moto, pero la invasión de taxis, buses y motos sobre la vía me preocupó mas.
Los conductores de buses piensan que sus "cafeteras", que producen mas contaminación que cualquier otro, son las propietarias de las vías aprovechando su tamaño; entonces pensar transitar como ciclista en la ruta recibiendo la "producción de polución" de estas, es un atentado contra la salud.
Los conductores de taxis, - que siempre han pensado que son los dueños de las vías, porque hacen lo que quieren, paquean donde quieren sin tener la precaución de indicar su próxima parada y demás abusos-, se ofenden al ver sobre la ruta a una bicicleta que puede rodar mas rápido que ellos en los interminables trancones, entonces ver una bicicleta les genera la tentación de "tirarle el taxi encima" y si no pueden hacerlo, entonces se pegan a pitar.
Y por ultimo, las motos. El día sin carro y sin moto estuvo lleno de motos. Cuantos mensajeros tiene esta ciudad que había motos de todos los cilindrajes?. En realidad no fueron muchas las motos, pero si un numero considerable.
Ya para terminar, tuve la oportunidad de estrenar la nueva ciclo-ruta de la calle 142 entre la autopista y la Av. 19 y me encontré allí con una vía que esta bloqueada al término de la misma en el oriente sin opción de conectar a la ciclo-ruta de la Av. 19. Inexplicable.
P.D.- Tratar de caminar sobre las vías peatonales (andenes) es un atentado contra los transeúntes, también están llenas de huecos, las baldosas están levantadas y son una oportunidad única para tropezarlas, cuando llueve, sus baldosas parecen enjabonadas y están totalmente desniveladas.
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